Sitio personal de Laura Calvo
 

Mayo de 2013

 

Juvenil

 

EN EL PRINCIPIO
(texto colectivo realizado por niños de 9 años,
 a partir del poema de igual título, del poeta irlandés Dylan Thomas)

 

En la noche sin fin pasó una estrella fugaz

y chocó contra una nube.

Tres chispas se formaron en el aire

mientras la estrella daba vueltas y se calmaba.

De la tierra salieron manantiales

crecieron hierbas y animales

Después de un millón de años llega un centauro y le dice a los árboles:

¡Corran!, vienen toros de tres colas.

Pero los árboles no pueden correr porque sus raíces no los dejan.

Así que saludan con sus caras malignas,

con sus manzanas puntiagudas como cuernos de diablo

y sus flores con aura y alas.

Una liebre se cuelga del sol y cuando se está por caer

lo convierte en luna.

Un pájaro muerde la frente de la montaña

Y el viento sigue arrastrando todo,

arrastra a los pájaros y los lleva a las estrellas.

Con sus picos, los pájaros rompen las constelaciones.

Sale una luz fosforescente

y amanece una flor hermosísima

Los peces nadan siguiendo la inspiración de la corriente.

El ave de cuatro patas y cola de león, da origen al día.

El ave con cola de caballo y aletas de pescado,

da origen a la noche.

 

 

CUENTOS “MARAVILLOSOS”

Realizados por niños de 9 años, a partir de la lectura de
“El pescador y su pecesito” del escritor ruso Alejandro Pushkin

 

LAS ZAPATILLAS


Un día, un señor fue a comprar un par de zapatillas, pero al ir a pagarlas las zapatillas le pegaron al señor.  El señor les dijo: Con que se creen mejores que yo. Les juego una apuesta. La apuesta era: si ganaban ellas, el señor las devolvía al negocio, y si ganaba él se las quedaba, pero no las podía usar. Ganó el señor, porque el que pesaba más ganaba. Después, cuando llegaron a su casa, las zapatillas se comieron una porción de papas fritas con ketchup y se fueron a la cama, que era una caja en el ropero. El señor se durmió y las zapatillas intentaron escapar. Cuando estaban por la puerta, las pescó el señor y, como castigo, les sacó las plantillas. Las zapatillas le volvieron a pegar fuerte, en la columna, y él empezó a tenerles miedo. A la otra noche, las zapatillas durmieron en la cama del señor y el señor en el ropero. Al día siguiente, el señor les suplicó que no lo maltraten, pero las zapatillas no lo escucharon. Se consiguieron unas lindas medias y se fueron a la cama con ellas a ver una película, y al señor le pidieron pochoclo y sorrentinos con salsa de cuatro quesos y que si se dormían, apague la película.

 

 

UN GATO CANSADO

Un gato tenía una novia que era más vieja que él y quería ser más joven. El gato no sabía qué hacer y la novia renegaba. El gato vivía cansado de día y de noche, hasta que pudo dormir y soñó que conocía un hada y sus deseos se hacían realidad para la novia. Y así fue: la novia cada vez era más joven: cuarenta, treinta, veinte... y él seguía teniendo cuarenta y dos. La novia decía:

Quiero que seas más joven, si no, no estaré contigo.

Ahora me voy a dormir y después me hago joven como ella, pensó el gato. Durmió y se levantó con veinte años. Empezaron a salir a los boliches. Ellos tenían una casa horrible. La mujer quería algo mejor y el gato decía: por qué pedís tanto. Porque soy tu novia y vos me tenés que dar cosas. Pero si cuando te conocí te di la juventud... Su novia seguía insistiendo y él se fue a dormir con esa idea de la casa maravillosa. Cuando se despertó, su novia estaba tirada a su lado en una lujosa cama, tomando el té mirando la tele pantalla plana con mozos haciéndole masajes y abanicándola con sus hojas favoritas.

Pasaron los días, la novia encantada con lo que tenía, le pidió otra cosa. El gato dijo: pará, no quiero soñar eso. La novia dijo: ¡Ah, no...!, voy a buscar a los mozos para que te echen. Bueno, lo intentaré, dijo el gato, y de repente salió una luz del colchón que los envolvió a todos, y la gata, el gato y los mozos se volvieron viejos, el colchón se desgarró y las maderas se convirtieron en chapas.

 

 
 
 

 

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Mayo de 2013